Universidad de clases, reestructuración neoliberal y lucha estudiantil

A la juventud, golpeada por el paro y la precariedad, le resulta cada vez más difícil pagarse unos estudios universitarios. Y los que logran entrar en la universidad están cada vez más ahogados por el ritmo frenético de Bolonia, los recortes y los aumentos de tasas. A pesar de esta situación, el gobierno del PP pretende implantar el 3+2. El objetivo es profundizar descaradamente en el plan “Estrategia 2015” diseñado por la Unión Europea.

¿Qué es lo que está pasando en las universidades españolas? Nos encontramos ante un verdadero crash del modelo universitario “público” que da lugar a una cada vez más elitizada y restringida universidad para las familias trabajadoras y de los sectores populares.

El proceso de reestructuración neoliberal de la universidad

En el marco de lo que nosotros definimos como época de restauración burguesa la universidad sobre todo en lo que llevamos de siglo XXI, ha sido afectada por la ofensiva neoliberal sufriendo cambios desiguales en función de los países. El Estado español no ha estado exento de estos cambios. Desde la LOU de Aznar, la implementación del Plan Bolonia de Zapatero y los tasazos de Rajoy han llevado a una profunda elitización, una mayor vinculación de las empresas privadas y bancos con el mundo universitario con peso en su gobierno, influyendo en los planes de estudio e investigación para una mayor precarización académica y laboral.

Deuda, presupuestos educativos y recortes

Los Gobierno central y autonómicos, han iniciado una serie de reestructuraciones con dos objetivos: la reducción de inversión pública en las universidades para su elitización, y en segundo lugar, ajustar la universidad a los intereses del mercado laboral capitalista.

Desde hace ya 8 años, tanto el gobierno del PSOE como ahora el del PP han reducido “las subvenciones en los últimos tres años (sin contar los proyectos de investigación) en torno a un 18%, según los rectores. Este dinero lo pagan las comunidades autónomas. Solo en los cuatro grandes sistemas del país (Andalucía, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana) la bajada ha sido en torno a 700 millones de euros”[1].

Mientras se ahoga a la pública, cada vez se da más espacio a la privada controlada en su mayor parte por la Iglesia católica: “el año que viene la oferta de títulos, másteres y doctorados públicos y privados en conjunto crece en 95, de los cuales 43 corresponden a las universidades Cardenal Herrera CEU, la Católica y la Valencian International University”[2]

Adelgazar la universidad para los intereses capitalista

Uno de los peores efectos de este plan de recortes y reformas es la progresiva reducción del número de alumnos que ingresan a las universidades.

Con la LOMCE, la primera traba para los estudiantes de bachillerato es una reválida para obtener el título correspondiente. Después, cada universidad establece sus propias pruebas para poder acceder. Además, en este curso se expulsaron alrededor de 30.000 estudiantes en todo el Estado por impago de matrícula. A esto hay que sumar los miles de estudiantes que no han sido aceptados por “falta de plazas”.

También la propia estructura del Plan Bolonia pone diques a los que estudian y trabajan. Entre horas de clases, trabajos extras por semana, seminarios y tutorías, la dedicación es de 24 horas ¿Quién puede acabar una carrera en condiciones si tiene que estudiar y trabajar a la vez? Es un proceso de selección de estudiantes: sólo los estudiantes de familias con más recursos pueden dedicarse las 24 horas y pagarse las altísimas matrículas, los de familias obreras muy difícilmente.

Aumento de matrículas, reducción de becas y recortes.

Otro de los ataques más duros de los últimos años ha sido el aumento brutal del precio de las matrículas de grados y másteres y la reducción de becas. El Estado español “es uno de los diez países de la UE donde los precios de un curso universitario de grado oscilan entre los 2.000 y los 18.000 euros”.[3]

Este ataque se fortalece con las últimas medidas adoptadas por el Ministro de Educación con el modelo “3+2. Los estudiantes pagarán un 81% más por la misma asignatura y los mismos años que con el anterior modelo de Licenciaturas.

Por otra parte, el sistema de becas sufrió un fuerte recorte: “en el cómputo total la partida se ha reducido en 2013 en 47,8 millones de euros, esto es, un 3,8%, hasta quedarse en 1.222 millones de euros. Respecto a 2011 se habrían perdido un total de 209 millones.[4].

Apriete de tuercas a los profesores y trabajadores no docentes de la universidad

El proceso de adelgazamiento afecta a todos los niveles. Sólo en este año la plantilla de las universidades descendió en 8000 trabajadores, entre 5.700 profesorado y 2.500 de PAS. Estos colectivos han sido de los más afectados en el sector universitario, “en cinco años se han perdido al menos 13.200 puestos de trabajo (8.8% de las plantillas de una comunidad de 149.000 empleados, entre fijos y temporales).[5].

El escenario que estas medidas dejan una universidad pública en desmantelamiento. El bajo nivel de inversión pública, becas, profesores y personal no docente, es un paso más que agudiza la crítica situación que la universidad viene sufriendo desde el estallido de la crisis.

II-Por una educación pública, gratuita, democrática y al servicio de los trabajadores y las clases populares

Los ataques se suceden, año tras año la universidad pública se va precarizando y elitizando. Los datos mostrados son tan solo una pequeña muestra de las medidas que han causado tantos despidos de profesorado y personal no decente y expulsiones obligadas por falta de recursos de estudiantes.

Frente a esta situación los compañeros de Clase contra Clase planteamos alternativas de movilización y de lucha. Esta crisis se inició hace ya 8 años, pero su salida no se ve cercana y por lo tanto las dramáticas consecuencias para los jóvenes y trabajadores tampoco. Por ello reivindicamos una estrategia programática basada en la participación de todas y todos los estudiantes, que se fortalezcan las asambleas como órganos de discusión y decisión democráticos y que éstas se sumen a la lucha de PAS, PDI y personal no docente, para enfrentar con mayores posibilidades de éxito los próximos envites que vamos a sufrir.

Los estudiantes también queremos decidir sobre nuestro futuro

Abogamos por una educación que no esclavice aún más a la clase trabajadora, por una educación pública, gratuita, democrática y al servicio de los trabajadores y las clases populares. Que acabe con el elitismo existente en la actualidad, sin empresas que elijan el plan docente, además de pública y gratuita.

Debemos echar abajo todas las medidas de recortes y ataque a la universidad pública. Mientras los empresarios se forran a costa de los trabajadores y los sectores populares, roban de nuestros bolsillos más de 60.000 millones para rescatar a los banqueros. Y luego nos mienten descaradamente diciendo que “no hay dinero para la educación”:

Por todo es ello es necesario que:

-Luchemos por echar abajo el Plan Bolonia, Espacio Europeo de Educación Superior y el 3+2. Así como todas las medias neoliberales que quieran imponer.
– Que echemos abajo todos los recortes y tasazos en la universidad. Es necesaria una ley de Financiación para la educación universitaria en base a la expropiación de las grandes fortunas. Que devuelvan los más de 60.000 millones para invertirlos en la educación.
-Luchemos por la gratuidad de los estudios universitarios, ni tasas astronómicas de tipo académico ni administrativas. ¡Presupuestos militares para gastos escolares! El presupuesto del Gobierno del PP para 2014 aumentó un 39,5%. El de investigación militar, destinó en total a Defensa unos 5.654,45 millones de euros. Y para educación la ridícula cifra de 2.150,05 millones. Luego “nos venden la moto” de que no hay más dinero.
– Creación de un sistema de becas para el conjunto de necesidades académicas o de transporte, para costear el transporte y alojamiento de los jóvenes que tienen que cambiar de localidad para cursar los estudios.
– Reconocimiento de todos los derechos de los becarios y mejora de sus condiciones laborales.
– Expulsión de las empresas privadas de servicios. Fuera empresas privadas hosteleras y servicios de las cafeterías e incorporación de toda la plantilla al sector público. Servicio de reprografía gratuito para las fotocopias propias de las asignaturas y a 1 céntimo por copia para el resto. Contra la privatización de los servicios académicos en la universidad.
-Reincorporación de todos los profesores/as y PAS a la universidad, ¡no más despidos!
– Gratuidad completa de todos los niveles educativos y eliminación de cualquier obstáculo para acceder o permanecer en la carrera deseada. La educación no es un negocio, y no debe medirse con criterios empresariales sino sociales, y todo el mundo tiene derecho a estudiar la carrera que desee, así como en estudios posteriores en másteres y doctorados.
Esta universidad bajo control de las empresas y la burocracia académica ¡No nos representa!

El 15M sintetizó en los gritos de “No nos representan” y “lo llaman democracia y no lo es” la crisis de representación de la decadente democracia imperialista post franquista española. Pero este cuestionamiento, que brotó desde las plazas y las calles, aún tiene que llegar a la Universidad. Nuestro objetivo es trasladar ese espíritu al interior de las aulas, los claustros y los pasillos de cada Facultad. Porque un régimen universitario controlado por las empresas y las camarillas académicas como el que existe ahora ni nos representa, ni merece existir.

Los mismos que han generado la crisis capitalista y que nos la hacen pagar a los trabajadores y sectores populares, son los que de forma privilegiada tienen puestos permanentes tanto en el Consejo Social como en el Consejo de Gobierno. Esta camarilla empresarial cuenta con el beneplácito del gobierno, del autonómico o de los ayuntamientos. Y esto se refleja en que en el Consejo Social de las universidades están representados los ayuntamientos, las organizaciones empresariales, las cortes, el gobierno autonómico, dos miembros sindicales y burócratas varios. Este gobierno universitario al servicio de las empresas es quien ha promovido la precariedad laboral en la Universidad: subcontratación de los trabajadores, tanto en el caso de los PAS, los profesores asociados o entre los becarios de investigación.

Los estudiantes seguimos siendo minoría en los claustros universitarios y se nos ponen trabas económicas, se rebajan los salarios de los trabajadores y profesores de y se acelera el proceso de privatización, subida de tasas, disminución de plazas por facultad. Mientras pasa todo esto, las empresas y bancos hacen más negocios y obtienen mayores privilegios.

Por todo ello es necesario:

– La expulsión de todas las empresas y bancos de las universidades, así como la eliminación de sus cátedras o másteres dentro de la universidad. Que sólo sirve para asegurarse mano de obra barata y para reproducir la ideología de la burguesía.

-Creemos conveniente apostar por un órgano de gobierno que verdaderamente plasme y represente la realidad dentro de las universidades. Este debe estar formado por estudiantes, profesores y PAS y ser proporcional, es decir, con mayoría estudiantil. Por una representación estudiantil paritaria, un 50% en todos los órganos. Los estudiantes somos la inmensa mayoría de la comunidad universitaria, sin embargo tenemos sólo el 25% de representación, lo que hace que nuestro poder a la hora de la toma de decisiones sea mínimo.

– No queremos ningún privilegio por ejercer la representación, medidas como la de los créditos, sólo potencian el arribismo.

-Derecho a ser representante y elegir representantes para todos los estudiantes, incluidos los que tienen una relación temporal con la universidad. Si las decisiones que se toman les afectan a ellos también, su voz y voto han de tener el mismo peso que el resto.

-Revocabilidad de los cargos por quien los ha elegido. Con un número de firmas de un 30% de la participación en las elecciones donde se elige a un representante, se podría forzar a que se convocara un nuevo proceso electoral si fuera necesario.

-Reconocimiento del derecho de Huelga de los estudiantes, quedando ésta legalizada por una organización con representación o por una Asamblea de Estudiantes. Este derecho implicaría la prohibición de convocar exámenes y prácticas obligatorias en jornada de huelga.

-Denunciaremos cualquier discriminación por motivos de raza, nacionalidad, sexo, orientación sexual o nivel económico / ingresos. La mayoría de los inmigrantes residentes no tienen derecho al acceso a la universidad.

-Nuestros conocimientos al servicio de los trabajadores y el pueblo…, no de las empresas!

La universidad en la actual sociedad capitalista es la transmisora de conocimientos al servicio de las clases dominantes, utilizando sus múltiples cátedras empresariales y las “corrientes de opinión” de los altos catedráticos ligados a la burocracia universitaria. Infunde la ideología de la defensa del capitalismo o bien mediante discursos sutiles “progres” que tratan de humanizarlo o bien con discursos más reaccionarios promulgando “el fin de la historia” y que la juventud y los trabajadores nos tenemos que conformar con lo existente y “seguir las reglas del mercado”.

Luchamos por una universidad que no reproduzca los valores de esta sociedad corrompida: Queremos acabar con una educación que nos transmite los valores de una sociedad que también queremos transformar. No queremos una educación donde se nos “naturaliza” y se reproduce la división en clases sociales, donde se nos transmiten valores de “respeto” al Estado imperialista y capitalista español, donde se nos parcela el saber, se coarta la libertad individual encajonándonos en planes de estudio estandarizados.

Porque no queremos ser estudiantes al servicio de esta sociedad de clases, ni los futuros arquitectos al servicio de las constructoras corruptas, ni los historiadores “oficialistas” de este régimen del 78, ni los abogados de la impunidad a los asesinatos y desapariciones bajo el franquismo…. Queremos poner nuestros conocimientos al servicio de los trabajadores y el pueblo!

Solo así se puede educar en una conciencia crítica y de rebeldía contra la sociedad establecida, sin las imposiciones religiosas e ideológicas conservadoras que se dan en la educación pública actual y en la privada.

Es por eso que defendemos al marxismo, como “la voz de la clase obrera en las aulas”, y como una teoría viva y capaz de explicar la compleja realidad de la sociedad contemporánea y las vías de su transformación. Porque queremos cuestionar esta universidad cada vez más funcional a la clase burguesa, bajo el desafío de abandonar todo conformismo y con la perspectiva de tomar el cielo por asalto.

 III- Del cuestionamiento a la universidad de clases al cuestionamiento de la sociedad de clases.

A lo largo del artículo hemos cuestionado la situación actual de la universidad pública, pero siempre centrando la argumentación en las raíces sociales, políticas y económicas que configuran dicha situación.

Nosotros luchamos por la defensa de la universidad pública, laica y totalmente gratuita. Pero no tan solo alzamos la voz contra la situación actual de la universidad, creemos que hay que transformar todo el régimen universitario, sí, pero a su vez cuestionamos y levantamos alternativas por el fin de un régimen funcional a las leyes de los empresarios, por un régimen que ayuda y encubre las estafas capitalistas mientras condena a la pobreza a los trabajadores, por el fin de un sistema que condena a los inmigrantes a la exclusión social, educativa y económica, por un régimen que beneficia a la Iglesia Católica y fortalece sus tentáculos educativos y sociales mientras reprime a las luchadoras y luchadores.

Abogamos por levantar asambleas, con la participación de estudiantes, profesores y personal no docente. Levantamos la alternativa en la cual las asambleas sean el eje organizador y democrático de los estudiantes, con el fin de llevar adelante planes de lucha eficaces contra los ataques a la universidad pública.

Por ello no pararemos en las aulas, nuestros gritos pasarán las paredes de las aulas, en definitiva, lucharemos por una universidad democrática, pública y gratuita, al servicio de la clase trabajadora y el pueblo.

 

NOTAS:

[1] (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/29/actualidad/1359451432_078234.html).

[2] (“Matricularse en la Universidad costará 400 euros más que hace dos años”. El País).

[3] (http://www.publico.es/470576/espana-entre-los-paises-con-mas-tasas-universitarias-y-peores-becas

[4] “(http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/06/18/valencia/1340050552_189109.html)

[5] (.”La Universidad pública pierde un 9% de su plantilla en cinco años, El País”

 

Ivan Borvba

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