Guillaume Loic: “La juventud francesa se encuentra movilizada y el movimiento continúa”

El movimiento de la juventud contra la Ley de reforma laboral está sacudiendo la política francesa. Entrevistamos a Guilleaume Loic de la dirección nacional de la Juventud del NPA y de la CCR.

Hace tres semanas que la juventud francesa se encuentra movilizada contra la Ley Khomri, una ley de reforma laboral que precariza el trabajo, abarata los despidos y ataca históricos derechos a la organización sindical. Decenas de asambleas, movilizaciones estudiantiles, bloqueos de escuelas secundarias y una fuerte represión policial son las postales de este movimiento emergente que tendrá un nuevo hito el 31 de marzo, con una jornada de lucha y huelga unificada de obreros y estudiantes. Entrevistamos a Guilleaume Loic integrante de la dirección nacional de la Juventud del NPA y de la CCR (Corriente Comunista Revolucionaria) sobre la situación en la juventud y las perspectivas del movimiento en curso.

¿Cuál ha sido el balance de la nueva jornada de lucha estudiantil el 24 de marzo en Francia?

La jornada de lucha del 24 de marzo ha sido importante. El día anterior hubo asambleas en unas 30 universidades y el 24 desde temprano más de 50 Liceos (escuelas secundarias) fueron bloqueados, lo que demuestra que, si bien el nivel de movilización fue un poco menor que el del día 17, el movimiento se mantiene. El gobierno esperaba que el movimiento estudiantil se aplacara y bajase antes del día 31, cuando se espera una gran jornada de lucha junto al movimiento obrero. Pero los deseos del gobierno no se cumplieron: el movimiento se mantiene y se puede extender. El 24 hubo un gran nivel de huelga en algunos sectores, como los portuarios de Le Havre y otros. En algunas universidades la movilización también se está extendiendo como en el caso de París 1, donde la represión que hubo la semana pasada fue todo un escándalo y ha tenido como resultado la extensión de la huelga.

En las últimas movilizaciones se vieron imágenes de una fuerte represión policial, ¿cómo ha impactado en el movimiento y en la opinión pública la represión hacia los estudiantes?

Después de una línea previa de “negociación” lo que se vio el 24 es que el gobierno tomó una línea de represión fuerte sobre el movimiento. Por ejemplo, el día 17 hubo más de 200 efectivos policiales dentro de la Universidad París 1, lo que es todo un símbolo, y el 24 hubo una fuerte represión que provocó muchos heridos. Lo más escandaloso ha sido un suceso de fuerte violencia policial sobre un estudiante secundario del Liceo Henri Bergson, al que varios policías tuvieron inmovilizado mientras lo golpeaban durante más de 15 minutos. Esto fue difundido en Youtube y por todos los medios, lo que ha llevado a que el gobierno esté perdiendo por primera vez la batalla mediática contra el movimiento estudiantil y la juventud, porque ha quedado muy mal parado.

¿Cuál viene siendo la intervención desde la CCR y la juventud del NPA en el movimiento estudiantil emergente?

Nosotros somos parte de la juventud del NPA y en la última conferencia hemos obtenido el 30% de la representación. Desde la juventud del NPA intervenimos con fuerza en el movimiento y llamamos a una reunión con todas las organizaciones y corrientes de la juventud de Francia, donde participaron 21 organizaciones. Desde ese frente único hemos llamado a la movilización del 9 de marzo, apoyando una convocatoria que ya se estaba difundiendo en las redes sociales como alternativa a la propuesta de las direcciones sindicales que llamaban a movilizarse recién el 31 de marzo. Pero los jóvenes y muchos trabajadores se negaban a esperar y se difundió esta convocatoria en las redes. Nuestro primer triunfo fue lograr que esa convocatoria fuera apoyada desde la plataforma de 21 organizaciones juveniles.

Además, hemos tenido un rol importante en la construcción de las asambleas para luchar para que el movimiento se amplíe y se organice de forma democrática, con la participación no solo de las corrientes estudiantiles sino con los miles y miles de estudiantes universitarios y secundarios que no están organizados pero que se están comprometiendo en la lucha. Defendemos la idea de que la lucha se debe decidir democráticamente, su organización y sus métodos.

Algo muy llamativo es que los estudiantes se movilizan contra una ley de reforma laboral junto a sectores de trabajadores. ¿Cómo se llega al “todos juntos” [tous ensemble] con los trabajadores en la misma lucha?

Desde sus comienzos, este movimiento ha puesto objetivamente sobre la mesa la cuestión del “tous ensemble”. Porque es un movimiento contra una ley que ataca a la juventud al mismo tiempo que a todos los trabajadores y la respuesta ha sido: “tous ensemble”. El gobierno ha intentado destruir esta confluencia entre todos los sectores mediante dos políticas. La primera ha sido negociar con los sindicatos más traidores y como consecuencia de esto ahora la CFDT y un sindicato minoritario estudiantil llamado FAGE están apoyando la ley debido a algunas pequeñas cosas que fueron cambiadas por el gobierno.

La segunda táctica del gobierno para dividir ha sido conceder un aumento pequeño de salarios para los funcionarios (empleados del Estado) para dividir entre el sector privado y el sector público. Esta política, aunque ha tenido efectos en el movimiento, no resultó suficiente para impedir que este continúe activo. Hace tres semanas que la juventud está movilizada y el movimiento puede pegar un salto.

La política nuestra es tratar de reforzar el movimiento, intentar que la movilización se transforme en huelga activa dentro de las universidades con los profesores, los trabajadores no docentes de la universidad y los estudiantes. Y que la juventud en huelga se dirija a los trabajadores mediante actos, llamados, propuestas para que el 31 de marzo sea un día de huelga nacional de la juventud y los trabajadores. Pero que no sea solo una jornada, sino que la huelga continúe hasta derrotar la ley.

¿Cuáles son los principales debates dentro del movimiento estudiantil?

Podríamos hablar de tres posiciones principales. Hay un sector de reformistas que se opone a la autoorganización que está tratando de utilizar el movimiento para apostar a un proyecto político de una izquierda reformista a la izquierda del Partido Socialista, este es un sector más burocrático.

Hay otro sector más autonomista que por odio a la política tradicional ha terminado también oponiéndose a las asambleas, a la autoorganización. Este sector trata de imponer una línea de acción directa con “minorías activas” que representan un gran riesgo para el movimiento.

Nosotros tratamos de impulsar asambleas masivas, desarrollar la autoorganización, la extensión del movimiento, la huelga estudiantil y la confluencia con los trabajadores en lucha. Con esta perspectiva participamos de la iniciativa de organización de una coordinación nacional de las asambleas que tuvo lugar el sábado 19 de marzo. Allí participaron 60 universidad a nivel nacional y han convocado no solo a las jornadas de lucha del 24 y el 31 sino también a continuar la lucha después de esas fechas. Porque el 31 no puede ser solo una jornada, un día folclórico, para el movimiento obrero y la juventud. La clave es imponer la fuerza de la huelga y su generalización. Esto es importante porque las direcciones sindicales quieren cerrar el movimiento al día 31 por la noche.

Nosotros estamos participando desde tres universidades importantes: Paris 1, Paris 8 y Toulouse Le Mirail. Paris 1 y Paris 8 son dos de las tres universidades más movilizadas hasta ahora. Y también estamos participando en la organización de las escuelas secundarias en París, donde hay un movimiento importante y hemos impulsado las asambleas, manifestaciones y bloqueos de cada escuela. Además, se han realizado ya dos coordinaciones intersecundarios, en la que participaron más de 150 estudiantes secundarios en representación de 26 escuelas. Desde allí salió un llamado a desarrollar el movimiento, a confluir con los trabajadores en lucha y los universitarios.

Para finalizar, en el marco de este movimiento, el 19 de marzo se realizó una Conferencia nacional del NPA para definir la táctica hacia las próximas elecciones en Francia. Se vienen dando importantes debates que van más allá de la cuestión electoral, sobre la estrategia a seguir por el partido. ¿Cómo impactó el movimiento de lucha actual en estos debates y que resultado tuvo la Conferencia?

Todos los debates de la conferencia se vieron impactados por la situación y el movimiento de lucha contra la ley laboral, porque la situación está cambiando y las diferentes plataformas fueron reelaborando sus posiciones, manteniendo su lógica, pero incorporando elementos de la situación.

En el NPA el debate se centra en dos grandes posiciones. La primera es la de la exmayoría que está perdiendo representación dentro del NPA. Son compañeros que ven ahora el NPA como un cierto obstáculo para avanzar en su proyecto más estratégico. Su nueva formulación es decir que “los explotados y oprimidos necesitan una nueva representación política” que sea independiente del Partido Socialista y que se proponga ocupar todo el espacio de los movimientos sociales, con la única delimitación de la independencia del PS. Es un proyecto planteado de forma abstracta que expresa una estrategia de mezclarse con sectores reformistas, hacer un “Podemos” a la francesa. Sobre el movimiento actual de lucha, han sostenido que estamos ante el 15M de Francia partiendo del hecho real de que este movimiento está cuestionando la casta política, que está cuestionando las organizaciones políticas de las clases dominantes.

Hay que decir que esto es cierto, es un movimiento que expresa la profundísima crisis política que hay en Francia, pero el problema es que los que integran la plataforma C responden a esta situación diciendo que el tipo de partido que necesitamos hoy es un partido más amplio que el NPA, a lo que llaman un “partido redes”, un movimiento, adaptándose a los reformistas.

Por el contrario, nosotros pensamos que hay que dialogar con el movimiento e intervenir con toda nuestra fuerza, al mismo tiempo que avanzamos una política y estrategia para ganar, explicando cuáles son los enemigos, dónde están nuestras fuerzas, cómo sumar aliados, etc. Pero planteando al mismo tiempo claramente que necesitamos, como mínimo, un NPA independiente de los reformistas, mientras luchamos por avanzar hacia un verdadero partido revolucionario.

Estos fueron los principales debates, sintetizando mucho, con las dos posiciones centrales que se expresaron en la conferencia. En la conferencia no hubo ninguna mayoría y nosotros como parte de la Plataforma A hemos sido la primera minoría con el 41%. La Plataforma A es una plataforma que agrupa a todas las corrientes de izquierda dentro del NPA, desde una posición resistente a la propuesta de la Plataforma C.

Como resultado de la conferencia salimos con un acuerdo en el NPA para apoyar la candidatura de Philippe Poutou, obrero de la automotriz Ford. Nosotros pensamos que permite mostrar a un NPA que tiene su propia expresión política, su propia candidatura para dialogar con la radicalidad que está apareciendo en las calles en este emergente movimiento. Una radicalidad que está cuestionando la política burguesa, cuestionando a las direcciones sindicales y la segmentación de las luchas. Frente a todo esto los revolucionarios tenemos respuestas políticas y mucho que proponer, por eso la candidatura de Poutou puede ser un canal para difundir esas respuestas.

* Entrevista: Josefina Martínez, 27-03-2016. Publicada originalmente en la revista Contracorriente #44.

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