Mariano Rajoy será investido este sábado como Presidente del Gobierno. La coordinadora 25S y decenas de organizaciones políticas y sociales llaman a movilizarse frente al Congreso el día de la investidura.

Nadie tenía dudas, pero ya es oficial: Mariano Rajoy será investido una vez más como presidente del Gobierno de la XII Legislatura este próximo sábado por la noche. Será en la segunda votación que tendrá lugar en el Congreso de los Diputados, en la que el grupo parlamentario del PSOE se abstendrá, como anunció después de su último Comité Federal.

Termina así la larga coyuntura de crisis política abierta con las elecciones del 20 de diciembre de 2015, que dejaron al desnudo la profunda crisis del sistema de partidos que sostuvo al régimen político español desde 1978.

La salida a la “crisis institucional”, sin embargo, se produce a costa de sacrificar una de las patas fundamentales del mismo régimen que se pretende salvar: el PSOE.

Así, el modo en que el Rey, el PP y el PSOE se predisponen a resolver la “crisis de coyuntura”, no hará más que profundizar la “crisis orgánica” del régimen capitalista español.

Y una de las manifestaciones de esta dinámica es que la movilización social vuelve a reverdecer alrededor del cabreo monumental que recorre a buena parte de la población tras el “golpe de mano” dentro del PSOE que dio lugar a la salida del entuerto.

¿Hacia un “otoño caliente” español”?

El ciclo de movilizaciones abierto en 2011 con las plazas del 15M, seguido por el surgimiento de nuevos movimientos sociales como la PAH, las manifestaciones de Rodea el Congreso, duros procesos de lucha obrera e incluso las huelgas generales en 2012, tendió a declinar en la misma medida que emergían nuevas alternativas político-electorales como Podemos que desviaron la lucha de las calles al Palacio.

Pero la combinación del fracaso “la hipótesis podemista” de asaltar el cielo institucional por la vía de la moderación y las sonrisas, con la persistencia de la crisis social, puede que esté poniendo fin a dos años de pasividad social.

En la misma medida que la nueva investidura de Rajoy marca el cierre del ciclo electoral, también puede ser el inicio de un nuevo período de movilización social y lucha en las calles que dé lugar a un “otoño caliente” español, haciendo una analogía –un poco forzada aún- con aquel profundo ciclo de lucha obrera y popular que recorrió Italia en 1969.

La sesión de investidura coincidirá con una nueva convocatoria de la Coordinadora 25-S, nacida de aquella protesta en 2012 que rodeó el Congreso, que promete ser masiva.

El lema elegido para la ocasión: “Contra el golpe de la mafia, democracia”. “Al final el golpe del régimen se ha consumado, Rajoy será finalmente investido en octubre. Será un gobierno ilegítimo de un Régimen ilegítimo”, sostiene el comunicado que llama a la movilización.

Desde la convocatoria se apunta al rol del monarca español, jefe de Estado, quien aparece como el “garante” de la salida conservadora a la que marcha el Régimen del ‘78: “Un jefe de Estado al que nadie ha votado y apenas nadie fue a recibir el día de su coronación – la mafia de Nóos – llama a consultas a un candidato al que tampoco nadie ha votado – la mafia de los ERE- para que se abstenga en la investidura de otro candidato que en dos elecciones no ha alcanzado votos ni acuerdos suficientes para formar gobierno – la mafia de la Gürtel-.”

Monarquía, PP-PSOE, todos embararrados. Durante un año se ha visto, elección tras elección, consultas, investiduras fallidas, pactos y cotilleos en los pasillos del Congreso, cómo en esta “democracia parlamentaria” del Régimen del ‘78 la definición sobre la formación de un gobierno la han tomado unos pocos empresarios y “barones” socialistas, apoyando a los corruptos del PP y bajo la bendición de la monarquía.

“Este movimiento de la mafia ha hecho caer las máscaras de los actores. El Régimen está tocado y busca recomponerse para continuar los ataques sociales y los nuevos recortes impuestos desde Bruselas ahora a través de la gran coalición encubierta. Es precisamente en este momento, con las contradicciones del Régimen a la vista, cuando debemos salir a las calles a manifestar nuestro rechazo a un nuevo robo a nuestra soberanía como pueblo, a reclamar un proceso constituyente que dé fin al sistema salido de la mal llamada Transición”, aseguran en el comunicado.

“Las trabajadoras y los trabajadores no nos resignamos a ser, una vez más, meros espectadores de lo que es un nuevo golpe de la mafia. Debemos demostrar que su Régimen es pasado y que solo nosotras, desde abajo, podemos construir futuro. Frente a su Congreso vacío de democracia oponemos nuestras plazas llenas de lucha”, finaliza el manifiesto de convocatoria.

Los medios de comunicación han tomado nota rápidamente de la movilización, consultando a Pablo Iglesias de Podemos y Alberto Garzón de IU si apoyan la misma y van a participar.
IU ha salido a apoyar explícitamente por medio de su cuenta de twitter.

Por su parte, Iglesias, ha asegurado que la manifestación es un “ejercicio de salud democrática”, aunque sin aclarar si su formación convocará a movilizarse o no.

Lo que es seguro es que la indignación con los políticos del PP-PSOE y con este régimen del 78 es muy grande, y en los próximos meses será necesario retomar la movilización obrera y popular contra los recortes y ajustes que se vienen.

Junto con la protesta de Madrid, también en Valencia tendrá lugar una manifestación, con el apoyo de colectivos como Marxes per la Dignitat y del 15M de València. La protesta, convocada para el día sábado a las 18 horas, recorrerá desde Torres dels Serrans hasta la plaza del 15M.

Contra la democracia del Ibex35, luchar por asambleas constituyentes libres y soberanas

La investidura de Rajoy con los votos del PSOE son la última expresión de la decadencia de un régimen político que busca sobrevivirse a sí mismo por cualquier medio, con el objetivo de preservar una democracia que sólo sirve a los ricos.

Pero quienes operan para que esto sea así no son una “mafia”, sino los poderes facticos del capitalismo español: los grandes empresarios del Ibex35, la Corona, los “barones” del bipartidismo y sus medios afines.

La profunda desafección de amplios sectores de masas con sus antiguos representantes políticos quiso ser canalizada por la vía de las ilusiones gradualistas. Su fracaso, deja hoy nuevamente frustradas las esperanzas de millones.

En este escenario, el retorno de la lucha de clases se torna imprescindible para impugnar la democracia del Ibex35 y plantear una salida de ruptura anticapitalista con el régimen del PP, el PSOE, la monarquía y el capitalismo español.

Para dar respuesta a las justas aspiraciones democráticas de la mayoría de la población, la lucha en las calles por imponer asambleas constituyentes libres y soberanas, en el Estado y las nacionalidades, electas en circunscripción única por todos los mayores de 16 años, con diputados revocables que cobren el salario de un obrero medio y en las que se puedan resolver todas las demandas democráticas y sociales del pueblo trabajador, están a la orden del día.

Retomar el camino de la huelga general y los métodos de lucha de la clase trabajadora, la coordinación obrera, y la unidad entre los trabajadores y los estudiantes –que este miércoles harán una nueva huelga en todo el Estado-, son la única vía para avanzar en esta perspectiva.