“Barcelona en Comú”, la candidatura liderada por la activista Ada Colau, gana en la capital catalana. “Ahora Madrid”, de Manuela Carmena, la candidata de Pablo Iglesias, le pisa los talones al PP en Madrid. Ambas formaciones, integradas por Podemos y otras fuerzas de izquierda reformista, son las grandes ganadoras de la jornada, aunque para gobernar deberán pactar con el PSOE.

La “ola de cambio ciudadana” generada por Podemos, el partido de Pablo Iglesias, junto a las candidaturas a nivel municipal como “Ahora Madrid” y “Barcelona en Comu”, está pasando de las expectativas a la conquista de posiciones en las instituciones.

Los datos del escrutinio de las elecciones municipales de este domingo, dan ganadora a Ada Colau en Barcelona, confirmando la tendencia mostrada por los sondeos a pie de urna, mientras Manuela Carmena se ubica a sólo un punto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, que no logra la mayoría absoluta para gobernar.

Con el 93,93% de los votos recontados en la capital catalana, Ada Colau obtiene un resonante triunfo, obteniendo 11 concejales con el 25,42% de los votos, frente a los 10 de CiU, con el 22,36%; les siguen Esquerra Republicana con 5 (11,03%), Ciudadanos (11,01%) con 5 ediles, el PSOE catalán (PSC), con 4 (9,80%) y finalmente el PP con 3 (8,67%) y CUP con 3 ediles y el 7,43% de los votos.

Barcelona en Comú, inicialmente denominada Guanyem Barcelona, es una plataforma ciudadana, constituida también en partido político, para las elecciones municipales en Barcelona, integrada por Podemos, Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo y Procés Constituent. Su candidata, la activista Ada Colau, es la ex portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

En Madrid, con el 80,21%, el PP de la derechista Esperanza Aguirre supera por poco a “Ahora Madrid”, la formación encabezada por Manuela Carmena. El PP de Esperanza Aguirre lidera los resultados con el que 33,76% y obtiene 21 ediles, seguido por Carmena con el 32,14% y 20 ediles. El PSOE es la tercera fuerza con 9 (15,86%), seguida por Ciudadanos con 7 (11,24%). Izquierda Unida desaparece del consistorio por primera vez desde su fundación, con un 1,79%. Para obtener concejales debe superar el 5% de los votos.

Ahora Madrid es un “partido instrumental” en el que confluyen Podemos, Ganemos Madrid, ex dirigentes y militantes que abandonaron las filas de Izquierda Unida –que se encuentra en una crisis terminal en la capital del Estado- y activistas sociales. Su candidata, Manuela Carmena, es una ex jueza que no pertenece a Podemos, pero fue promocionada por Pablo Iglesias para ocupar la alcaldía de Madrid. Tiene un perfil de “gestión honesta” y en su discurso apuesta por una “regeneración democrática”, cuyo modelo es la Transición de los años ’80.

Ambos son nuevos fenómenos políticos, en el marco de la crisis política y social que recoore al Estado español desde 2008, junto a una importante movilización social de los últimos años. Aunque sus programas se limitan a una serie de medidas reformistas, han conquistado una enorme adhesión de amplios sectores que buscan una salida frente al paro, los recortes y la corrupción de la casta política.

En ambos casos, como en la amplia mayoría de los resultados en todo el Estado, se destaca la ausencia de mayorías absolutas, por lo que para gobernar deberían tener lugar pactos políticos. En Barcelona, la mayoría absoluta está en 21 concejales, sobre un total de 41 escaños. En el Ayuntamiento de Madrid, con un total de 57 escaños, la mayoría absoluta para la investidura se sitúa en 29 concejales.

Esta situación plantea un escenario complejo para partidos que han hecho de la denuncia a la “casta política” uno de sus principales caballos de batalla, ya que en cualquier caso, deberían contar con los votos de un partido de “la casta”: el PSOE.

Con 11 escaños, Ada Colau tendría que pactar en Barcelona no sólo con ERC y las CUP, sino también con el denostado PSC, que obtuvo 4 escaños. En Madrid, si Manuela Carmena mantiene sus 20 concejales, para lograr su investidura y desbancar al PP tras 24 años de gobierno, debería pactar con el también denostado PSOE madrileño.

En el caso de Carmena, antes de las elecciones ya dejó la puerta abierta a pactar con el PSOE para impedir que Esperanza Aguirre se haga con la Alcaldía de la capital, aunque insistió en que es mejor hablar “de acuerdos que de pactos”. En el mismo sentido se pronunció el líder de Podemos, Pablo Iglesias. En una entrevista del diario El Mundo, ante la pregunta de un periodista sobre si “pactaría con el PSOE”, Iglesias no dudó en afirmar que su “voluntad sería no permitir que el PP siga gobernando en la Comunidad de Madrid”.

En este marco, los muy posibles pactos que buscarán los “partidos instrumentales” apoyados por Podemos y otras fuerzas, profundizarían cualitativamente su giro a la “moderación”. Claro que si no lo hacen, pueden perder parte de esos votantes moderados que tanto buscaron seducir suavizando su discurso y sus propuestas programáticas. Con la mira en las generales de fin de año, no es difícil prever cual será la opción que seguirán.