Nueva batalla ganada por los trabajadores de Panrico

Tras varios años de litigio judicial reclamando el IPC (Índice Precios al Consumo), baremo por la cual se revisaban anualmente los aumentos salariales, los trabajadores han conseguido mediante su lucha, ganar legalmente las denuncias interpuestas contra la empresa que se negaba a pagarles.

Este martes los trabajadores se concentraron en los juzgados de Sabadell, donde se sentenciaba a la empresa la empresa Panrico que se oponía a pagar el IPC a los trabajadores desde 2010, a pesar de estar recogido en convenio y por lo tanto de aplicación inmediata al inicio de cada año,

No obstante, no todos los trabajadores han logrado este triunfo. Sólo lo lograron los que tramitaron la denuncia a través del gabinete del sindicato de izquierda y alternativo CGT, y son los que en principio podrán percibir dicho aumento con carácter retroactivo. Aquellos trabajadores que lo hicieron a través de CCOO, deberán esperar hasta marzo de 2016, que es cuando tienen fecha para la vista, ya que agotaron hasta el último momento el plazo para presentar la reclamación por cantidades.

La burocracia sindical actúa hasta en el último detalle contra los derechos de los trabajadores de Panrico, que, si hoy logran estos pequeños avances en la denuncias interpuestas, se debe a la fuerza de su lucha y a una huelga de ocho meses a la que CCOO y UGT no hizo más que poner palos en la rueda.

Esta nueva victoria viene a sumarse a otras como el reconocimiento de huelga legal y por supuesto la vulneración del derecho de huelga. Cuestión que ha quedado plenamente demostrado a favor de los trabajadores y por supuesto tendrá peso específico en la resolución del conflicto del ERE por parte del Tribunal Superior, recurrido por los trabajadores después de una primera sentencia desfavorable. Otro recurso que la dirección estatal de CCOO se negaba a presentar, dejando a sus afiliados en indefensión y que sólo la presión de los trabajadores logró que se llevara a cabo.

Una nueva bocanada de aire para los trabajadores. La empresa teme por la gran cantidad de denuncias recibidas a lo largo de tanto tiempo al negarse sistemáticamente a la aplicación del convenio en vigor, y que ahora se le vienen encima.

Sin embargo, no es en los despachos donde se jugaron estos pequeños aunque importantes avances. Ha sido la lucha incesante, persistente, que los trabajadores y las trabajadoras de Panrico han dado después de una larga e histórica huelga de ocho meses. Una huelga que se enfrentó a tres gigantes: la patronal, la burocracia sindical y la Generalitat.

Joe Molina

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Joe Molina, trabajador despedido de Panrico | @joemolina57 :: Barcelona