Crisis, ataques y resistencias

Uno de los peores fantasmas que recorría Europa se está haciendo realidad: la necesidad de poner en marcha un rescate para el Estado español. Pero el desembolso de este rescate hace crecer la deuda del Estado español, lo que genera aun más dudas a los “acreedores” y los “mercados” la posibilidad de recuperar su dinero. Como consecuencia, esto lleva a una subida de los intereses de la deuda que ya está en los niveles del 7% y por lo tanto, en ésta espiral, recetas más duras para salvar al capitalismo. Sin embargo esto no será sin resistencias, como la que están oponiendo los mineros.

El gobierno de Rajoy pasó fugazmente de los discursos demagógicos iniciales con un tinte soberanista, -que fueron rápidamente rectificados frente a la demanda de Bruselas-, a presentar el rescate con decenas de eufemismos, como un triunfo y sin contrapartidas. La realidad es bien distinta, ya que implicará el mayor recorte social de la historia española pos transición democrática en un Estado intervenido de facto.

Un ataque sin precedentes

Finalmente los nuevos recortes del gobierno de Rajoy, aprobados en el Consejo de Ministros el día 13 de julio, ascienden a 64.000 millones. Entre las medidas tomadas y publicadas en el Boletín Oficial del Estado, se encuentran la subida del IVA hasta el 21%, el recorte del seguro de desempleo, la eliminación de la paga extra de navidad, la eliminación de convenios colectivos de trabajadores públicos, el aumento de jornada, la reducción de ayudas a la dependencia, privatizaciones y medidas liberalizadoras… Una batería de recortes, que pretenden cumplir con el objetivo de déficit, y que va a suponer el empobrecimiento de todas las capas obreras y populares de la sociedad, empezando por aquellas que hasta ahora habían soportado mejor la crisis (funcionarios públicos) y también sectores de la pequeña burguesía, como el comercio, que van a sucumbir ante la liberalización de su sector (libertad de horarios comerciales). Además en el reparto de costes y en las medidas de control de gasto público, el Gobierno está llevando adelante una reordenación del Estado en tono re-centralizador. Prepara intervenciones de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, es inflexible con los objetivos de déficit, quiere legislar sobre competencias que están ya transferidas…

Estas medidas endurecen en la letra, los anuncios “churchillianos” presentados por presidente días antes. Este plan de ajuste, como parte de las condiciones impuestas por el rescate financiero, será revisado por los “hombres de negro” de la UE cada tres meses.

Sin dudas, uno de los mayores avances de la burguesía española sobre el Estado de bienestar y que está cargando la factura de la crisis sobre las espaldas de millones de trabajadores.

Ya muchos analistas auguran un freno del consumo que repercutirá en varios miles de nuevos despidos. Incluso el mismo gobierno se atajó declarando que “a corto plazo” podría tener efectos negativos para la economía y el empleo. Todo esto mientras mantiene y amplía bochornosos privilegios para los defraudadores y evasores fiscales, entre los que se encuadran las grandes empresas y las rentas más altas.

Los trabajadores públicos plantan cara a los recortes

Ya desde su anuncio días antes de su aprobación, éste generó cortes de calles, manifestaciones y concentraciones espontáneas de varios cientos de empleados públicos, en rechazo a los recortes del gobierno y pidiendo su dimisión, en diversas ciudades que derivaron en enfrentamientos con la policía en su principal foco de Madrid. Entre estos hubo varios cortes de calle de los trabajadores de los hospitales. Esta es la estela de movilizaciones y cortes de calle que dejo la jornada minera en la capital, azuzada por el anuncio de los nuevos recortes. Los trabajadores de Radio Televisión Valenciana (RTVV) frente a la amenaza del despido del 70% de la plantilla, ocuparon espontáneamente el plató impidiendo la emisión del telediario y emitiendo un mensaje de protesta desde sus estudios. Un día después, los trabajadores de Telemadrid, organizaban una manifestación en solidaridad con sus compañeros de RTVV.

Una muestra del clima vivido en la capital, es que varios días después de las manifestaciones en apoyo a los mineros en Madrid, sigue montado un dispositivo con numerosos efectivos policiales y un vallado permanente del congreso de diputados.

En este marco, continúa la lucha de los mineros luego de más de 52 días de comenzada la huelga indefinida de este sector. Mientras tanto la USO (Unión Sindical Obrera), mayoritario en la Hullera de León, intentó hacer una maniobra para levantar la huelga anunciando el regreso al trabajo y dividir de esta forma la lucha de los trabajadores. Este sindicato ha celebrado el día 12 de Julio una reunión con el Ministerio de Industria, donde han barajado según esta misma central “las posibles salidas y alternativas que permitan el mantenimiento del máximo de empleo en las cuencas mineras y a su vez finalizar con el conflicto actual de la minería.”. A pesar de estos intentos, la huelga minera sigue en pie y su calendario de movilizaciones continúa adelante, entre las que destacan las acciones de los mineros en distintas delegaciones del gobierno de las Comunidades Autónomas en las participaban en común con los trabajadores públicos.

En el conjunto del Estado está convocada por los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, una manifestación este 19 de julio en más de setenta ciudades españolas, a la cual se sumarán los sindicatos alternativos y centenares de organizaciones sociales.

Incluso ya se habla de huelga general en septiembre, que los sindicatos mayoritarios pensaban para Octubre, pero han tenido que adelantarla fruto de los anuncios del Gobierno y la presión de la acción de sectores importantes de su base, aunque todavía se lo estén pensando, el palabras de Toxo en declaraciones a RNE (Radio Nacional de España), “con mucha calma”.

El gobierno, por su parte, se prepara a enfrentar la resistencia frente a sus planes con más represión y criminalización de las protestas sociales. Entre los últimos procesados se encuentran dos mineros de Oviedo, que han sido juzgados por cortes de carretera, mientras aún se siguen produciendo detenciones producto de la última Huelga General del 29 de mayo.

Por una respuesta unificada de la clase trabajadora

Este nuevo ataque, debe ser enfrentado con la coordinación de todas las luchas. De los profesores, trabajadores sanitarios, estudiantes, trabajadores en pelea contra los EREs (recurso legal para facilitar despidos) y rebajas salariales. Debemos unirnos, para golpear como un solo puño al Gobierno en favor de nuestras demandas, como plantearon los mineros en el acto de cierre de la marcha negra en la puerta del Sol. Para ello es necesario exigir y pelear que las direcciones de CCOO y UGT, con Toxo y Méndez a la cabeza, rompan su política de contención, y vayamos a una nueva huelga general que sea el arranque de un verdadero plan de lucha, discutido en centenares de asambleas en los centros de trabajo, universidades y barrios.

La lucha minera puede ser la punta de lanza para generalizar la organización y la lucha a todos los sectores, para imponer un programa obrero contra la crisis, opuesto al de los capitalistas. Donde las minas sean nacionalizadas bajo el control de los trabajadores, donde se reparta el trabajo sin reducción salarial para acabar con el paro de masas, y que se nacionalice bajo control obrero toda la banca sin indemnización. Para poner de ésta forma el conjunto de los resortes de la economía en función de las necesidades de la mayoría trabajadora de la sociedad y no en las ganancias de un puñado de magnates y explotadores.

 

Federico Grom

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