Los “comunes” a la búsqueda de la izquierda perdida

El domingo pasado, se reunieron las agrupaciones que impulsaron En Comú Podem y Catalunya Sí que es Pot, en el proceso de configurar una nueva formación de izquierda.

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Foto: EFE

En las Cotxeres de Sants se reunieron los partidos y formaciones que impulsan la creación de un nuevo partido de Izquierda. BComú, Esquerra Unida, Iniciativa i Verds, Equo y Podem llevan algunos meses concordando documentos y una metodología para aglutinar todo el espacio de la izquierda catalana.

Bajo el lema “un país en comú” se reunieron para definir aspectos programáticos y organizativos de la nueva formación. Se dieron un espacio de tiempo de dos meses para reflexionar y perfilar los contornos del nuevo proyecto. Algunos centenares de personas llenaron la tradicional sala en el Barrio de Sants.

Ada Colau abrió la ronda de intervenciones argumentando que el proyecto “común” debe ser un espacio transversal y que no solo se presente a las elecciones. A la alcaldesa le continuó el diputado Xavier Domènech. Domènech reivindicó el encuentro como heredero del 15M y de las luchas sociales del país, y planteó que estas formaciones representan la ilusión y la alternativa del país. También hablaron líderes de las otras formaciones

Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío…

Este espacio surgió del éxito electoral de BComú cuando encumbró a Ada Colau al frente del consistorio barcelonés. Como decía el poeta, si un amigo se va queda un espacio vacío. El espacio vacío lo dejaron el PSC y en cierta medida ERC.

La caída en picado del PSC después de años de gestionar la “marca Barcelona” de cara al turismo y a las grandes empresas fue la base para dicho surgimiento. De todas formas, Colau y PSC han llegado a un “entendimiento” ya que gobiernan juntos la capital catalana.

ERC se renovó con el liderazgo de Junqueras. En cierta medida logró olvidar los años de Tripartit con el PSC y el inicio de los recortes de Montilla y Hereu. De todas formas, ERC ahora recorta junto con Convergència y como parte de Junts pel Sí. Dentro del soberanismo se abre un espacio de izquierda que tampoco acaba de llenar la CUP que está yendo a la rastra de Mas-Puigdemont.

El poeta continuaba con “Que no lo puede llenar, la llegada de otro amigo”. Sin embargo, BComú lo llenó con la “llegada del mismo amigo”. Los socialistas eran un partido del régimen para Colau, pero luego se convirtieron en sus socios en el Ayuntamiento barcelonés. Se entiende cada vez más cuando Colau reivindicaba al alcalde Maragall. Preparaba el camino para la unión. La nueva formación, ¿incluirá a los socialistas también?

Una “nueva izquierda” que rápido recuerda al viejo tándem PSC-ICV.

La alcaldesa indicó en diversas ocasiones que ellos siempre reivindicaron la realización del referéndum. Sin embargo, no profundizó en cómo llegar al referéndum. No en pocas ocasiones Domènech o Colau han insistido en que el referéndum debe ser consensuado. Pero, ¿con quién? Rajoy no quiere, el PSOE lo ha negado siempre. Restringir el derecho de autodeterminación al Régimen del 78 es una forma de frenar las movilizaciones populares, y no está tan lejos de la posición histórica de ICV-EUiA e incluso sectores del PSC.

Pero esto no se acaba aquí. Cuando aún no había asumido, Colau que ejercía de alcaldesa electa, firmó junto con Xavier Trias de Convergència el acuerdo para que se celebrase el Barcelona Mobile Congress. Durante años fue denunciado por Colau, junto con la PAH, por ser parte del modelo Barcelona para turistas en detrimento de vecinos. Una izquierda que firmaba con la derecha, algo por otra parte bendecido también por las dos formaciones que más han gobernado la ciudad en democracia, socialistas y ecosocialistas.

Pero esto tampoco se acaba aquí. Cuando los trabajadores del metro TMB salieron a luchar para pedir que todos pasen a las mismas condiciones de trabajo. Puesto que una parte importante de la plantilla trabaja parcialmente desde hace años. Colau personalmente habló con los trabajadores y les dijo que no negociaba con huelguistas, que hasta la huelga no parara no negociaba. Esa música, es muy parecida a la de la antigua Convergència, igual que su defensa de los más de 600 directivos con sueldos cienmileuristas, entre ellos muchos excargos del PSC, ICV y EUiA.

También faltó a su palabra con los trabajadores de las subcontratas de Telefónica. En el momento en que esperaba a asumir la alcaldía, los técnicos de Movistar estaban en lucha contra los subcontratistas porque les estaban rebajando las condiciones laborales, habían ocupado la sede central de Plaza Catalunya. Y levantaron la ocupación con la promesa de Colau de obligar a Telefónica una mejora en sus condiciones. Nada de nada.

Historia de las transformaciones en el espacio comunista y socialdemócrata.

Hace 31 años nacía la formación de Izquierda Unida a nivel estatal, en Catalunya tuvo algunas repercusiones importantes. Se formó Iniciativa per Catalunya como fusión del antiguo PSUC, Partis del Comunistes Catalans y Entesa dels Nacionalistes de Catalunya. Finalmente IC se juntó con los Verds y quedó conformada como una formación ecosocialista. Pero el PSUC se dividió y acabó fundando Esquerra Unida i Alternativa. De todas maneras, ambas formaciones han concurrido juntas a las elecciones y su práctica habitual ha sido la de cogobernar con el PSC, dejando de lado toda referencia a la lucha de la clase trabajadora.

Tampoco podemos olvidar la confluencia que en julio del año 36 acabó formando el PSUC. La unión de cuatro partidos: el Partit Català Proletari, Unió Socialista de Catalunya, Partido Comunista de Catalunya (rama catalana del PCE) y la Federación Catalana del PSOE. Partido que nació con una clara vocación de colaboración de clases. De hecho, el partido de Joan Comorera, había gobernado con la ERC de Companys. Y, eso fue lo que hizo el PSUC apenas después de su formación, siendo el tándem dominante de la Generalitat junto a Esquerra.

Fue precisamente el PSUC, el partido encargado de reprimir a los “incontrolados” (término que usaban para nombrar a quienes actuaban por fuera de las directivas del PSUC) y al Partit Obrer d’Unificació Marxista. La película Tierra y Libertad muestra el putsch que la fuerza estalinista organizó sobre la Telefónica para quitar a los trabajadores libertarios el control y la gestión de la empresa.

El POUM fue la otra unión que hubo en los años 30, dentro del territorio catalán. De un marxismo antiestalinista y libertario, aunque en la práctica no acabó de levantar una alternativa a la Generalitat de Companys-Comorera. Acabó como la sombra de la CNT que a su vez fue la sombra de ERC-PSUC.

El nuevo espacio que trata de recrear Colau y sus socios, busca ocupara el espacio electoral de la socialdemocracia y de los antiguos comunistas, pero con una diferencia: no tienen inserción en la clase trabajadora y de hecho, se encuentran muy alejados de ella. Este experimento, seguramente será muy endeble en cuanto la lucha de clases de un salto.

Recomposición obrera y revolucionaria de la izquierda comunista

Sin ningún lugar a dudas que se necesita una clara recomposición de la izquierda. Para que ello sea real debe dirigirse a la clase obrera catalana y enarbolar una estrategia de independencia de clase frente a la burguesía centralista de Madrid y sus socio, la burguesía catalana.

La recomposición de la izquierda comunista habrá de venir de la participación en las luchas obreras, del combate a la burocracia sindical que aplasta del desarrollo de la lucha de clases y del enfrentamiento claro al capitalismo y su Régimen del 78.

No es posible que una izquierda así conteste a los trabajadores que no negocia con huelguistas como hizo Ada Colau con los trabajadores de TMB. Ni tampoco que la Presidenta de TMB, Mercedes Vidal, y dirigente de Esquerra Unida i Alternativa, mantenga la precariedad laboral de centenares de trabajadores al mismo tiempo que protege a 600 directivos que ganan una millonada.

Guillermo Ferrari

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